VAMPING

El vamping hace referencia al acto de sacrificar horas de sueño por prolongar aún más tu estancia frente a los dispositivos tecnológicos durante la noche.

Esta práctica recibe el nombre por la unión de dos términos: «vampire» de vampiro, seres fantásticos de la literatura y de las películas donde su vida era nocturna, y texting, del envío de mensajes de texto durante los diferentes dispositivos tecnológicos.

¿Por qué los adolescentes hacen Vamping?

Por regla general, son muchos los factores que se han visto afectados y alterados por la incorporación inmediata de los dispositivos digitales en nuestras vidas tanto de jóvenes como en adultos. Estos son los más habituales:

Falta de tiempo libre durante el día

En muchas ocasiones, la cantidad de actividades diurnas que los adolescentes deben realizar (escolares, extraescolares, obligaciones familiares, etcétera), no les deja tiempo libre para socializar, entretenerse y relajarse a través del uso de aparatos electrónicos. Esto provoca que puedan trasnochar y utilizar parte del tiempo reservado para el sueño para relajarse con la tablet, el móvil o el ordenador.

Intimidad

Para muchos adolescentes, la noche puede significar el único momento en el que pueden tener algo de intimidad y donde no están sometidos a la vigilancia y control de sus padres. 

Necesidad de integrarse en un grupo

El vamping se ha puesto de moda, y los adolescentes, cada vez más, publican en las redes sociales el hecho de encontrarse despiertos durante la madrugada. Muchos de estos jóvenes entienden la noche como el momento de socializar con su grupo, el momento en el que todos están conectados y pueden hablar, compartir sus experiencias en la red y realizar otras actividades de socialización.

 El vamping actúa de esta manera como un elemento identificativo que permite a los adolescentes adquirir un determinado rol social de pertenencia a un grupo, que se caracteriza por trasnochar. El término phombie (del inglés phone, teléfono, y zombie), se utiliza para identificar a las personas que permanecen conectados a sus dispositivos y a las redes a altas horas de la noche.

Consecuencias negativas del vamping

Emplear el tiempo dedicado al descanso nocturno a otras actividades que además incorpora pantallas, las consecuencias se agravan más. El cuerpo humano posee mecanismos para identificar qué actividades son diurnas y cuáles son nocturnas para conducirles a un descanso y así recuperar la energía.

La melatonina es la hormona que ayuda a regular el ciclo del sueño. Cuando las células ganglionares fotosensibles que se encuentran en las retinas no reciben luz, el cerebro segrega esta hormona para ayudar a conciliar el sueño. De lo contrario, cuando se exponen a la luz, el cerebro detiene la segregación de melatonina, lo que permite mantenerse despierto. Al exponerse a la luz que proyectan las pantallas de los dispositivos, el cerebro entiende que no ha llegado la noche y que, por lo tanto, no es momento de dormir, produciendo situaciones de insomnio y desvelo que se traducen en un descanso insuficiente, que acarrea consecuencias, como:

  • Trastornos del ritmo circadiano.
  • Cansancio.
  • Debilidad.
  • Irritabilidad.
  • Dificultad y lentitud en los procesos de aprendizaje, así como falta de concentración.
  •  Alteraciones en el metabolismo y obesidad.
  • Defensas bajas.

Todas estas consecuencias se ven agravadas además por los horarios que están sometidos los adolescentes a despertarse pronto por los horarios de instituto, además de cumplir una serie de horas de atención y concentración. En casos extremos, el déficit de descanso y un excesivo acumulación de cansancio puede generar en depresión. Y hay que añadir que el Vamping ayuda a potenciar la adicción por las nuevas tecnologías donde habrá cambios bruscos de conducta y de agresividad.

El uso de pantallas también puede afectar a la salud ocular de los jóvenes, pudiendo producir fatiga visual e incrementando el riesgo de sufrir problemas de visión.

¿Cómo prevenir el vamping?

Las nuevas tecnologías no tienen porque causar problemas y complicaciones en nuestra vida diaria, siempre y cuando hagamos un uso responsable y lógico de éstas, nunca sin abusar en tiempo y actos.

La Federación Americana del Sueño establece una serie de medidas de prevención que pasan por un consumo responsable de tecnología y que buscan evitar el vamping y el desarrollo de una adicción por estos dispositivos. La federación, entre otras cosas, recomienda:

  • Controlar y limitar el uso de dispositivos electrónicos y pantallas: Las nuevas tecnologías no representan un problema por sí mismas, sino que la problemática radica en cómo se utilizan. Limitar el tiempo dedicado a los dispositivos electrónicos ayudará a disminuir el riesgo de sufrir complicaciones como el vamping, la adicción, o la fatiga visual. Prohibir el uso de teléfonos móviles y otros aparatos durante determinadas situaciones, como las reuniones y comidas familiares, reforzará las relaciones sociales entre los miembros y disminuirá la dependencia de los mismos. 
  • No dormir con aparatos electrónicos: Una de las recomendaciones de la Federación Americana del Sueño es no dormir con móviles y otros aparatos electrónicos. El brillo de las pantallas y la recepción de mensajes y llamadas durante la noche pueden alterar el sueño; además, así se evita la tentación de utilizarlos. 
  • Ejemplo de los adultos: Aunque el vamping sea un fenómeno que se da de forma mayoritaria entre los adolescentes, los adultos, cada vez más, también acostumbran a utilizar dispositivos electrónicos durante la noche, antes de irse a dormir. Si los padres y madres siguen un hábito de consumo tecnológico nocivo, es muy probable que su hijo o hija sigan su ejemplo. Por el contrario, si los adultos realizan un consumo responsable y limitan el uso de estos aparatos, los jóvenes tendrán un referente y la conducta a imitar les favorecerá en vez de perjudicarles.
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