2020/04 – Por qué Animal Crossing: New Horizons es el juego del momento

J.M. SánchezSEGUIR MADRID  24/04/2020

El objetivo del juego de simulación para Nintendo Switch es construir y socializar en una isla que transcurre como la vida misma

Es una de las series más exitosas de Nintendo ha logrado revolucionar la consola Switch. Un juego en el que los jugadores tiene la posibilidad de mudarse a una isla desierta y crear una comunidad desde sus cimientos. En tiempos de confinamiento, videojuegos como este, que pertenecen al género de simulación social, permiten a los jugadores evadirse en un mundo paralelo, que ellos mismo crean, y en el que pueden relacionarse con otros. Es una propuesta como mucho contenido. Y eso es siempre bienvenido.

En «Animal Crossing: New Horizons», el jugador llega a una isla desierta, donde hay que construir una sociedad desde cero. Al principio tiene unas pocas herramientas y una tienda de campaña básica. Una vez creado el personaje, el desafío es sobrevivir y completar una larga y variada oferta de contenidos. Todo su ecosistema se centra en explorar la isla, recopilar recursos, fabricar objetos y, como momentos divertidos, atrapar insectos y peces. Muchas cosas para estar entretenido.

Pero no funciona como los típicos mundos abiertos donde pecan de una jugabilidad anodina. No está todo marcado en el mapa donde te encuentras con simpáticos seres antropomórficos. Hay que ingeniárselas para encontrar los elementos que necesitas. Cuando se levanta una infraestructura como una casa donde dormir es necesario esperar hasta que construya, y a veces se demora durante un día. Porque las horas transcurren como en la vida real.

Para bien o para mal, porque aquí no se hace distinción temporal. No se producen elipsis ni acortamientos, con lo que para mejorar y evolucionar tu isla pasará muchos días. De ahí que muchos usuarios sientan una abrupta lentitud que puede desincentivar la experiencia, al menos al principio hasta que te haces con los controles. Algunos, de hecho, se han simplificado, con lo que el abordaje es más intuitivo que sus predecesores. Todo resulta especialmente familiar si el jugador ya ha pasado por el mundo.

La espera tiene premio, pero requiere de cierta atención. Es un título para darle cariño, para pasar horas explorando y cuidar de todo lo que has venido construyendo. Puedes hacer muchas cosas. Sencillo en sus mecánicas y jugabilidad, esta propuesta tiene un aspecto visual carismático compuesto por detalles muy simpáticos y líneas aparentemente infantiles pero que puede gustar a todo tipo de públicos.

Esta obra inabarcable propone una serie de actividades diariamente. Si se cumplen, el sistema, generoso, avanzará en el progreso, permitiendo así desbloquear nuevas funciones, herramientas y mecánicas.Se puede extraer además algunas moralejas como que se premia ser buen vecino. Si te comportas bien, tendrás más opciones. Como toda civilización es necesario tirar de chequera. Es el capitalismo el que manda. Para ello, la divisa de la isla son las «bayas» con la que se pueden adquirir objetos, aunque también existe una moneda alternativa -al principio algo confusa- que se llaman «millas» que están más limitadas a ciertos usos.

¿Por qué triunfa? Por su propuesta, aparentemente sin conflictos, casi relajante que te permite dejarte llevar por la creación de una comunidad a la que, después de dedicarle horas y horas, la sientes como algo propio. Y ese sentimiento de propiedad lleva a los jugadores a intentar probarse a sí mismo hasta dónde pueden llegar. No hay dos partidas iguales. No hay dos mundos iguales. Así que ese componente de personalidad atrapa aún más. Su sencillez a la hora de controlar el personaje y realizar actividades también logra esa agradable experiencia. Como no hay violencia, la mente puede estar tranquila, y más en estos momentos.

Fuente: https://www.abc.es/tecnologia/videojuegos/nintendo/abci-animal-crossing-horizons-juego-momento-202004240748_noticia.html

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