2020/04 – El porno español renace con el confinamiento por el coronavirus

BERNARDO DÍAZ – 02/04/2020

El portal Vivex.tv abre de forma gratuita durante el confinamiento para ofrecer cine para adultos protegido contra los menores y con la idea de defender el porno como género cinematográfico.

¿Qué hacer durante tantas horas de cuarentena por el coronavirus mano sobre mano? Mano sobre mano. ¿No saben? Pues bien, Antonio Marcos, presidente de la Asociación de Productores y Editores de Obras y Grabaciones de Adultos (APEOGA) tiene cuanto menos una idea. O varias. Eso ya va con cada uno. Con el viejo símbolo de los dos rombos, nace (o, mejor, renace) el portal Vivex.tv. Si con lo leído hasta aquí todavía no se han hecho una idea, o dudan, Marcos nos lo aclara: «Se trata de pornografía, de películas de sexo explícito, producidas o distribuidas por profesionales españoles de toda la vida. Algunos de nosotros llevamos más de 30 años en el negocio». Ahora sí, queda claro.

La iniciativa, que será gratis durante todo lo que duré el confinamiento, quiere ser una respuesta a lo anunciado por páginas internacionales como Pornhub, que actualmente también se ofrece de forma libre, y lo quiere ser en un doble y hasta en un triple sentido. «Llevamos años estudiando la manera de que los menores no entren porque tenemos claro, y así lo decimos desde el principio, que esto es sólo para adultos. La web, en consecuencia, arbitra un modelo que impide que nadie que no pueda demostrar ser mayor de edad pueda acceder. No se trata de decirlo, sino de demostrarlo», dice para ilustrar el primero y más importante de los sentidos. De hecho, el usuario ha de utilizar algunos de los dígitos de la parte de atrás de su DNI que certifican, efectivamente, la edad. «En segundo lugar, creemos que la pornografía es un género cinematográfico. Lo que encontrará el usuario serán películas, no escenas brutales de aquí te pillo y aquí te mato. Hacemos películas, no desahogos», sigue. Y en tercer lugar, «el respeto», afirma. Y continúa: «No se admiten escenas violentas contra la mujer».

Hasta aquí, la declaración de intenciones. Antonio Marcos afirma que el curioso, además de desocupado (mano sobre mano), se dará de bruces con algo a lo que quizá ya no está acostumbrado. U olvidó. Allí están clásicos de todos los tiempos y todos los sitios como Ron Jeremy o Traci Lords o Sophie Evans, al lado de éxitos más de hoy que de ayer como Nacho Vidal o El Niño Polla, que, pese a lo que pueda sugerir el nombre, no es cirujano. La saga de las Lapiedra, Celia Blanco, Max Cortés o Toni Ribas completan un particular recorrido por los grandes éxitos de la cinematografía española que nada, salvo la rima quizá, tiene que ver con la de los Goya. Y una reflexión: «Ahora abundan las estrellas masculinas, pero no las mujeres. Precisamente por las características de una industria que se consume a la carrera en la red, todas las mujeres se usan como mercancía y todas son ‘la nueva sensación’. Eso es algo que queremos combatir también».

Pero hay más: «Una de las joyas que se puede contemplar es ‘Nuestros pícaros abuelos’«, dice con orgullo de coleccionista quien compartiera afición con el director Luis García Berlanga. Se trata de una colección de las primeras incursiones en el género en las décadas iniciales del siglo pasado cuando el cinematógrafo daba algo más que sólo sus primeros pasos. El resultado es una película de 45 minutos entre la antropología, la historia secreta y, cómo no, el vicio, el de siempre.

Marcos, que llegó a este negocio en 1989, quiere dejar claro quién es el enemigo más allá de eso que se viene a llamar pudor. «No nos damos cuenta o no queremos darnos cuenta de que páginas como Pornhub o Xvideos viven de los datos que roban a los usuarios y con los que trafican. Lo de menos es el contenido. Lo importante es el señuelo para usar a los críos como simples muñecos», explica. Y una más: «No deja de ser curioso que cuando Pornhub anunció que iba a ser gratis, todos los medios generalistas lo publicitaron sin plantearse de quién o de qué estaban haciendo publicidad».

Sea como sea, y por insistir, el presidente de APEOGA aclara que la oferta es de películas cuya función «no es servir para masturbarse o hacer realidad cualquier fantasía perversa». «Queremos», afirma, «que se pase un buen rato sólo o en compañía. Hay humor, violencia si la historia es violenta no porque sí, de todo… Y luego ya cada uno…». Mano sobre mano. La cuarentena es larga.

Fuente: https://www.elmundo.es/cultura/cine/2020/04/02/5e84ae9f21efa0150f8b458a.html

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