Decálogo de Prevención y Buenas Prácticas para Padres y Madres

Conoce a lo que juegan tus hijos. Convive con su diversión.

 

No tengas miedo a no saber. Simplemente interésate. Basta con consultar la carátula para ver la calificación por edades, comprobar el código PEGI o preguntarles a tus hijos e incluso a otros padres. Los videojuegos aparecen todos en Youtube y están diseñados para ser sencillos e intuitivos.

 

Preocúpate, pero no en exceso. No pierdas tu credibilidad con enfados.

 

Por mucho que tu hijo juegue a videojuegos, si no supera la media o hasta una hora diaria, no va a enfermar o necesitar tratamiento por adicción. Pero debes exigirle evitar el exceso.Siempre y cuando haga algo más en su vida que sólo jugar a videojuegos, como ir al colegio y aprender, hacer deporte, etc. Preocuparte en exceso sólo te hará recelar y crear tensiones innecesarias en casa.

Establece tiempos. Conoce el tiempo que dura una o dos partidas.

 

 El cerebro, a las dos horas de cualquier se cansa. Pero en el caso de los Videojuegos se satura de dopamina y se debilita. Tu hijo disfrutará más si se dosifica, así que enséñale a alternar el juego con otras actividades. Negociad el tiempo de estudio, el tiempo de videojuegos y el tiempo de ocio no digital. Todo ha de tener su espacio y, en el futuro, te lo agradecerá. Aunque ahora discuta.

 

Habla con tu hijo: lo que ve en las pantallas puede ser un gran motivo.

 

El concepto “juegas demasiado” o “este videojuego no es para tu edad” pueden ser temas difíciles de abordar. Sin discutir, siempre será mejor darle tu opinión sobre los contenidos de dudosa moralidad o explicarle porqué sabes que juega demasiado. Recuerda que un juego violento puede darte una oportunidad inapreciable de hablar con tu hijo sobre la violencia, las drogas o cualquier conducta peligrosa o inapropiada. Aprovecha…

Recuerda que sólo son juegos, pero intenta minimizar la violencia.

 

Las conductas o situaciones de un videojuego, normalmente, excepto en los juegos para adultos, no son imitables en la vida real. Jugar a videojuegos violentos no va a convertir a tu hijo en una persona violenta. Si respetáis la calificación por edades y unos mínimos obvios de sentido común no debes temer por la salud emocional o mental de tu hijo.

 

Propón alternativas.

 

No sólo de videojuegos puede vivir el entretenimiento de tus hijos. En caso de que empieces a notar un exceso de dedicación a los videojuegos o al tiempo online ten siempre preparadas alternativas de su gusto. Las mejores son las que permiten ser creativo o que favorezcan las relaciones personales, o las actividades al aire libre. Interésate por las alternativas que le gusten y poténcialas.

 

 

Potencia la lectura. Nunca te lo agradecerá bastante.

 

Leer es esencial para el cerebro en todas las edades. Incluso si son novelas o literatura fantástica, al cerebro le viene estupendamente bien la lectura de cualquier tipo. Esta recomendación debería estar entre las primeras de esta lista. La lectura le hace más inteligente. No lo dudes, te digan lo que te digan. Consíguelo.

 

Minimiza el uso de pantallas.

 

Si tu hijo tiene móvil, portátil, ordenador de sobremesa, consola, tableta y televisor, será difícil que no esté a todas horas mirando una pantalla o jugando a videojuegos. Con un móvil se tiene acceso a miles de juegos que puede llevarse allí donde va. Negocia el uso de pantallasdentro y fuera de casa. Como lo haces con los dulces.

Pon especial atención al gasto económico.

 

Los videojuegos son caros, y pocos de ellos son cien por cien gratuitos. El sistema de micropagos de los videojuegos para móviles o los videojuegos “free to play” convierten a un móvil o una consola en una potencial máquina tragaperras. En este aspecto debes vigilar, pues es la primera señal de que tu hijo empieza a mostrar cierta dependencia y hasta está dispuesto a gastar dinero…

 

Pide ayuda profesional.

 

Cuando tengas dudas… pregunta. Existen diversas entidades como Forum Terapeutic que se dedican específicamente a investigar y estar al tanto de lo que ocurre en el mundo de los videojuegos para adelantarse a todas tus cuestiones. Además, existen guías y libros escritos por psicólogos y pedagogos dirigidos a padres y educadores en las que puedes resolver la mayor parte de tus dudas.

 

 

Cerrar menú