2011/08 – La ludopatía parece un vicio, pero es una enfermedad

Entre el 60 y el 80% de la población española practica juegos de azar con potencialidad adictógena.

La legalización del juego, la difusión masiva de las máquinas tragaperras y la creciente oferta lúdica a través de Internet han contribuido a un sorprendente aumento de la ludopatía en España. Según Jesús Francisco García Rodríguez y Luis Caballero Martínez (en: “Viejas y Nuevas adicciones”, Colección Retos en la salud mental del siglo XXI en Atención Primaria, editado por Semergen y Novartis), la ludopatía puede presentarse de diferentes formas.

Algunos ludópatas aseguran encontrar placer en el hecho de jugar (bingo, ruleta, máquinas tragaperras, loterías, etc.), otros, por su parte, aducen que el juego les permite ganar dinero, mientras un tercer grupo se considera experto en trucos de azar y juran que son capaces de detectar cuándo la máquina está “caliente” y lista para dar premios. Pero la realidad es que muchas personas llegan a perderlo todo: trabajo, dinero, familia, amigos… por culpa de su dependencia al juego. Una forma particular y asociada a las nuevas tecnologías es la ciberludopatía, con características similares, pero ligada a los casinos virtuales y a las apuestas por Internet.

Para García Rodríguez y Caballero Martínez, el perfil característico del español enfermo de ludopatía sería: varón, de unos 30 años, casado, con estudios primarios o medios, obrero o empleado, se inició en el juego hacia los 20 años, juega a tragaperras, bingo o varias modalidades de juego a la vez, lleva jugando más de cinco años, suele jugar solo y tener problemas con el alcohol, además de tener antecedentes familiares de juego patológico o de alcoholismo, que pide ayuda cuando ya no puede más por graves problemas conyugales, laborales o legales.

Grave alteración

En el transcurso de la Jornada sobre Juego Patológico organizada por la Fundación Ramón Areces y la Fundación Gaudium, celebrada recientemente en Madrid, se llegó a la conclusión de que el tratamiento terapéutico de la ludopatía plantea un auténtico reto, pues habitualmente se encuentra asociado a otros problemas, como el abuso de alcohol, la depresión o los trastornos de personalidad. Se trata, por tanto, de una alteración grave que interfiere en el bienestar emocional de los afectados y de las personas que los rodean.

En dicha Jornada, los expertos -sociólogos, psiquiatras y psicólogos- coincidieron en la necesidad de aunar esfuerzos para abordar este trastorno, al que no se dedican suficientes recursos administrativos en nuestro país al no estar reconocido como adicción sin sustancia, con excepción de las Comunidades Autónomas de Andalucía y Madrid.

No se trata sólo de un problema de hombres adultos, ya que para muchas mujeres y numerosos adolescentes el juego recreativo ha pasado de ser una afición a convertirse en una adicción, con problemas añadidos como las deudas, el fracaso escolar, las crisis de pareja y familiares, o incluso los problemas legales.

Este trastorno adictivo hace que el sujeto se vea empujado por un incontrolable impulso de jugar, cada vez más persistente, que consume su tiempo, energía y recursos emocionales y materiales. Sin embargo, en muchos casos los ludópatas no buscan ayuda terapéutica. La percepción engañosa de autocontrol, junto con el rechazo social hacia lo que se considera más un vicio que una enfermedad, explican la ocultación del problema hasta fases muy avanzadas. Superar la ludopatía es, por tanto, un auténtico reto terapéutico.

Redacción: https://elmedicointeractivo.com/ludopatia-parece-vicio-enfermedad-20110819234418054279/ 

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